"El príncipe" de Nicolás Maquiavelo

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Resumen de los distintos capítulos:

De los principados

1.-Cuántos son los géneros de principados y de qué modo se adquieren

     Todos los Estados que han tenido soberanía sobre los hombres han sido y son repúblicas o principados. Los dominios así adquiridos están acostumbrados a vivir bajo un príncipe, o suelen ser libres, y se adquieren con las armas ajenas o con las propias, gracias a la fortuna o por medio de la virtud.

II.-De los principados hereditarios

         La dificultad de conservarlos es bastante menor que en el caso de los nuevos. El príncipe natural tiene motivos y menos necesidad de causar agravios, de donde resulta que es más amado por sus súbditos.

III.-De los principados mixtos

     Las dificultades se encuentran en el principado nuevo. Hay una necesidad que obliga a agraviar a los nuevos súbditos, tanto por medio de tropas como por las otras muchas violaciones de derechos que lleva consigo la nueva adquisición.

IV.-Por qué razón el reino de Darío, que había sido ocupado por Alejandro, no se rebeló tras la muerte de éste contra sus sucesores

     Los principados de los que tenemos constancia están gobernados o por un príncipe y algunos siervos, o por un príncipe y por nobles, como en el caso de Darío de Persia. 

V.-De qué modo han de ser gobernadas las ciudades o principados que antes de su adquisición se regían con sus propias leyes

     El príncipe dispone aquí de tres recursos: destruir dichas ciudades, vivir allí personalmente y dejarlas vivir con sus leyes, imponiéndoles un tributo que las conserve fieles.

VI.-De los principados nuevos adquiridos con las armas propias y con virtud. 

     El príncipe debe ir con sus tropas siempre al combate. Un hombre prudente debe discurrir siempre por las vías trazadas por los grandes hombres e imitarlos

VII.-De los principados nuevos adquiridos con armas ajenas y por la fortuna

     Quienes de simples particulares se convierten en príncipes con la sola ayuda de la fortuna alcanzan dicho estado con pocos esfuerzos, pero deben realizar muchos para mantenerse. 

VIII.-De los que llegaron al principado por medio de crímenes

     Las injusticias se deben hacer todas a la vez a fin de que, por gustarlas menos, hagan menos daño, mientras que los favores se deben hacer poco a poco. Un príncipe debe proceder de forma que nada le obligue a cambiar de conducta.

IX.- Del principado civil

     Cuando un ciudadano privado se convierte en príncipe de su patria no por medio de crímenes, sino por el favor de sus conciudadanos, es un príncipe civil.  El que llega al principado con la ayuda de los grandes se mantienen con más dificultad que el que lo hace con la ayuda del pueblo. Un príncipe prudente debe pensar en un procedimiento por el cual sus ciudadanos tengan necesidad del Estado y de él siempre. Entonces siempre le serán fieles.

X. Cómo se han de medir las fuerzas de todos los principados

    Un príncipe que tenga una ciudad fortificada y que no se haga odiar no podrá ser asaltado, y si lo fuera, su asaltante se vería obligado a levantar el cerco, abochornado. 

XI.-De los principados eclesiásticos

     Se adquieren por valor o por fortuna, y se sustentan en la religión. Son los más seguros y felices.

XII Cuántos son los géneros de tropas y sobre los soldados mercenarios

    Los mejores cimientos son  las buenas leyes y las buenas armas. El príncipe debe ir con sus propias tropas al combate.

XIII.-De los soldados auxiliares, mixtos y propios

     Los príncipes prudentes han evitado las tropas mercenarias y recurrido a las propias. Las armas propias son aquellas que están formadas o por súbditos, o por siervos o por clientes.

XIV.- De lo que corresponde al príncipe en lo relativo al arte de la guerra

    Un príncipe solo debe dedicarse a la guerra y estudiar la Historia de los grandes generales. Si no es así, perderá su Estado 

XV De aquellas cosas por las que los hombres y sobre todo los príncipes son alabados o censurados

   Un príncipe debe aprender a ser no bueno y usar esta capacidad a conveniencia


XVI.-De la liberalidad y la parsimonia

   Es mejor para un príncipe ser considerado tacaño que rapaz. Un príncipe no debe preocuparse de ser considerado tacaño, pues quienes han hecho grandes cosas han sido considerados tacaños.


XVII.-De la crueldad y de la clemencia, y si es mejor ser amado que temido o viceversa

      Todo príncipe debe ser tenido por clemente y no por cruel.


XVIII .De qué modo han de guardar los príncipes la palabra dada

    Un señor prudente no deber guardar fidelidad a su palabra cuando han desaparecido los motivos de su promesa. El que engaña, siempre encontrará a quien se deje engañar

XIX.-De qué modo se ha de evitar ser despreciado y odiado

   Es importante dar satisfacción al pueblo y tenerlo contento. El odio se conquista tanto con las buenas como con las obras malas. Un príncipe debe preocuparse de no cometer una grave injusticia contra aquellos de quienes se sirve.

XX.-Si las fortalezas y otras muchas cosas  que los príncipes realizan cada día son útiles o inútiles

    Jamás un príncipe nuevo desarmó a sus súbditos. Los príncipes y sobre todo los nuevos encuentran más lealtad en aquellos hombres antes considerados sospechosos, que en otros en los que confiaba al principio.

XXI.-Qué debe hacer un príncipe para distinguirse

    Tenemos a Fernando de Aragón en nuestros días, considerado magnífico  príncipe por sus hazañas extraordinarias. Un príncipe debe ser un verdadero amigo y también  un verdadero enemigo. El vencedor no quiere amigos dudosos.
La prudencia consiste en saber conocer la naturaleza de los inconvenientes y adoptar el menos malo por el bueno. Un príncipe debe mostrar su aprecio por el talento.

XXII.-De los secretarios de los príncipes


    Estos son buenos o malos según la naturaleza del príncipe. Hay tres clases de inteligencias, una la que comprende las cosas por sí mismas, la segunda es capaz de evaluar lo que otro comprende y la tercera no comprende ni por sí misma ni por medio de los demás.

XXIII.-Cómo se ha de huir de los aduladores

    Los buenos consejos han de nacer de la prudencia del príncipe y no de la prudencia del príncipe de los buenos consejos

XXIV.-Por qué han perdido sus Estados los príncipes  de Italia

Su indolencia es su perdición. Siempre pensaron en huir y no en defenderse.


XXV.-En qué medida están sometidos a la fortuna los asuntos humanos  y de que forma se las de hacer frente

    Prospera el príncipe que armoniza su modo de proceder con la condición de los tiempos y paralelamente, decae aquel cuya conducta entra en contradicción con ellos

XXVI.- Exhortación a ponerse al frente de Italia y liberarla de los bárbaros

Italia debe encontrar pronto su redentor, pues es un país valiente.


AutorNicolás Maquiavelo(Florencia, 1469-1527).


Breve biografía del autor: Fue diplomático, filósofo , funcionario y escritor en la corte de los Medici, en pleno Renacimiento italiano.Es el padre de la ciencia política moderna



Tipo de documento: Tratado de ciencia política

Editorial :Alianza Editorial Materiales.

Número de páginas:144

Año de publicación:1431

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